Compromiso sostenible de McDonald’s se tambalea en Europa

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En la lucha contra el problema de los plásticos, las grandes cadenas de alimentos están dejando en claro que no darán marcha atrás cuando se ven afectados sus intereses. Respaldados por el poderoso imperio del Big Mac, una coalición de marcas de comida rápida está enfrentando los últimos intentos de Europa por frenar la creciente cantidad de envases y residuos plásticos, según informa Corporate Knights.

La alianza Together for Sustainable Packaging, que incluye a McDonald’s, Dunkin’ Donuts y Baskin Robbins, rechaza las regulaciones que promueven la reutilización de envases, utilizando campañas de marketing que sugieren que la simplicidad y comodidad de la comida para llevar que conocemos está en riesgo. Estos intensos esfuerzos de cabildeo en la industria y las inversiones en publicidad plantean dudas sobre el compromiso real de McDonald’s y otras compañías con la sostenibilidad.

McDonald’s lidera ofensiva contra sustentabilidad

En noviembre pasado, la Comisión Europea propuso nuevas normas a nivel de la Unión Europea con el objetivo de reducir los residuos de envases en un 15% para 2040 en comparación con los niveles de 2018. Si estas normas son aprobadas, se prohibirían los envases de un solo uso para alimentos y bebidas consumidos en restaurantes y cafeterías, así como los envases de un solo uso para frutas y verduras.

Otras medidas propuestas buscan garantizar que los envases sean totalmente reciclables para 2030 y establecer requisitos mínimos obligatorios de contenido reciclado en los nuevos envases. La legislación también exige transparencia en relación con los materiales etiquetados como biodegradables, requiriendo que las empresas especifiquen el tiempo necesario para que el material se descomponga, las circunstancias y el entorno en los que se produce dicha descomposición.

La contaminación por plásticos es un problema global. En las últimas dos décadas, la producción de desechos plásticos se ha duplicado y la mayoría de ellos termina en vertederos, se incinera o se filtra al medio ambiente, mientras que solo el 9% se recicla de manera exitosa, según el informe Global Plastics Outlook de la OCDE.

Sin embargo, a pesar de los desafíos que presenta la crisis del plástico, la cadena de comida rápida McDonald’s está liderando una campaña en contra de las nuevas leyes destinadas a reducir el desperdicio de envases en la Unión Europea. Algunos expertos han descrito esta campaña como el esfuerzo de cabildeo a gran escala más significativo que se haya visto en el Parlamento Europeo.

Compromiso sostenible de McDonald’s

La RSE de lado, primero las ganancias

Según la Comisión Europea, cada persona que vive en Europa produce en promedio aproximadamente 180 kilogramos de residuos de envases al año. Sin medidas más estrictas, los legisladores advierten que la región podría enfrentar un aumento adicional del 19% en los residuos de envases para 2030. Sin embargo, en el caso específico de los plásticos de un solo uso, las estimaciones indican un aumento del 46%.

Las organizaciones de defensa del medio ambiente han elogiado el «objetivo ambicioso», pero han instado a los legisladores a ser aún más ambiciosos e implementar medidas más sólidas para abordar de manera efectiva el problema de los residuos de envases.

«El sistema actual funciona muy bien para ellos, porque pueden seguir usando envases de un solo uso».

Justine Maillot , alianza Rethink Plastic.

No obstante, las organizaciones de defensa del medio ambiente también han advertido sobre las «tácticas dilatorias» que podrían debilitar el contenido y las disposiciones de las propuestas legislativas. Desde junio de 2022, McDonald’s y otros grupos industriales han financiado tres estudios, lanzado dos sitios web y patrocinado varios artículos que atacan la legislación argumentando que socavaría las ambiciones de Europa de lograr una economía neta cero.

La batalla del cabildeo

Estas acciones van en contra del compromiso sostenible de McDonald’s y sus aliados en la industria del empaque plástico, quienes han estado involucrados en cabildeos tanto públicos como privados para debilitar la legislación propuesta por la Unión Europea. Solo McDonald’s genera más de mil millones de kilogramos de envases plásticos cada año.

«si bien los envases reutilizables pueden ser una de las muchas soluciones potenciales para explorar más a fondo, nos preocupan las posibles consecuencias ambientales negativas»

vocero de McDonald’s.

Por el contrario, la Comisión Europea afirma que su nueva ley podría reducir las emisiones de gases de efecto invernadero en 23 millones de toneladas al año para 2030. Un estudio estadounidense publicado en marzo descubrió que si un contenedor se reutilizara solo 20 veces, reduciría el potencial de calentamiento global en más del 50% en comparación con las alternativas de un solo uso.

El intenso cabildeo en el Parlamento Europeo se ha basado en los hallazgos de los estudios financiados por McDonald’s, publicados en febrero y realizados por la consultora de investigación Kearney. El informe asume que los envases reutilizables para llevar, como platos y cubiertos, se devolverán solo tres veces antes de desecharse, romperse o contaminarse, según las cifras proporcionadas por los «datos piloto» de McDonald’s.

Desde principios de 2022, McDonald’s, Seda y Huhtumaki, que son dos de los principales productores de envases de McDonald’s, y las asociaciones comerciales que representan sus intereses han celebrado casi 40 reuniones oficiales con eurodiputados. Empresas como el gigante químico Dow y el fabricante de refrescos Pepsico también han mantenido reuniones con eurodiputados sobre el tema en los últimos meses.

En duda compromiso sostenible de McDonald’s

Los esfuerzos por combatir los residuos de envases plásticos han sido tardíos. Zimbabue prohibió las botellas y los envases de plástico en 2010, mientras que la pequeña nación caribeña de Antigua y Barbuda hizo lo mismo con los artículos de un solo uso en 2016. Esto implica que los productos como vasos, platos y cubiertos desechables no pueden utilizarse en la isla.

Además, algunas partes de Europa han comenzado a abordar esta cuestión más recientemente. Francia, por ejemplo, ha establecido regulaciones que hacen obligatorio el uso de vajilla y cubiertos reutilizables en lugar de productos desechables en los restaurantes de comida rápida.

Si bien los investigadores enfatizan la necesidad de buscar activamente alternativas ecológicas y fomentar la innovación para abordar el problema de la cultura del desperdicio, el crecimiento de la conciencia ambiental pone en tela de juicio el compromiso sostenible de McDonald’s y otros gigantes dependientes y productores de plásticos.

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