Muerte súbita por mutación genética en el corazón

Salud

Noticiero del Corazón: «Muerte súbita por mutación genética»

En personas menores de 35 años la causa mortal suele estar ligada a las alteraciones estructurales en el corazón con el que se nace (válvulas, tamaño del corazón, arterias que llevan la sangre) o se vincula a las cardiopatías hereditarias, pero casi nunca obedece a un problema isquémico.

«En muchas de las patologías familiares, además, se desconoce el gen o genes detonantes, siendo raros también los casos ligados a una única mutación genética», subraya el Dr. Macaya, catedrático de Cardiología en la Universidad Complutense de Madrid.

Una enfermedad especialmente llamativa la encontramos en la miocardiopatía arritmogénica del ventrículo derecho, responsable de alrededor del 20 % de las muertes súbitas entre deportistas, como fue el caso del jugador sevillista Antonio Puerta en 2007.

«Todos hemos visto en los medios de comunicación noticias sobre personas que mueren de forma inesperada, normalmente futbolistas y maratonianos, que son el paradigma de la salud en nuestra sociedad global», apunta el cardiólogo del Hospital Clínico San Carlos.

Estas personas desconocen que son portadoras de una enfermedad en su músculo cardíaco potencialmente letal; situación más reseñable todavía en el caso de los deportistas de élite, que se someten a distintos controles médicos especiales durante su vida profesional.

Los códigos genéticos a través de los nucleótidos A-T-G-C

Mutación genética en el músculo cardíaco: desde síncope a muerte súbita

Desde la sede de la Fundación Interhospitalaria de Investigación Cardiovascular (FIC) en la capital de España, el Dr. Carlos Macaya centra el videoblog de Cardiología en la mutación génica, de uno o más genes, que puede producir síncope y muerte súbita en algunos casos.

«¿Cuál es la causa que subyace a esta enfermedad del músculo cardíaco que puede terminar con una muerte totalmente inesperada?… Pues nos adentramos en el universo casi ignoto del genoma humano, aunque la investigación desvele nuevos misterios génicos cada día», se pregunta y responde.

¿Y qué son los genes?

Las personas tienen más de 20.000 tipos diferentes de genes y todos forman parte del ADN. Cada gen, por tanto, es «un trocito» de este ácido desoxirribonucleico. Y tod@s nosotr@s estamos compuestos de una copia del ADN de nuestra madre y de otra del ADN de nuestro padre.

El ADN se incluye en los 23 pares de cromosomas y forma códigos empleando nucleótidos, cuatro sustancias químicas (A -adenina-, T -timina-, G -guamina, C -citosina-) que se unen entre sí formando pares de bases para conectar las dos cadenas del ADN.

Y aproximadamente un 2 % de los 3.200 millones de letras del genoma humano están dedicadas a las proteínas.

Aún así, la función principal de todos los genes consistiría en la regulación del proceso de decodificación de los genes que expresan proteínas.

«Además, cada gen se replica constantemente, haciendo copias de sí mismos en el interior de las células: millones y millones de copias que no son completamente exactas», explica el Dr. Macaya.

«Cuando estas copias anómalas superan alrededor del 5 % del total de copias es cuando hablamos de una mutación genética», apunta.

mutación genética en el corazón

¿Entonces, qué sucede si muta un gen en la célula?

«El gen mutado producirá una proteína similar a la original, pero no exactamente igual. Y esa proteína errónea, si cumple una función orgánica fundamental, como sucede en las células del músculo cardíaco, generará una disfunción», detalla.

En la miocardiopatía arritmogénica el problema se detecta en los miocardiocitos (las células que forman el tejido del músculo del corazón).

«Estas células se deben contraer de forma ordenada en cada latido del corazón. Y para que se contraigan de forma ordenada se necesita una proteína específca, los desmosomas, que consiguen unir al conjunto de estas células (miocardiocitos)», comenta.

Si esas proteínas, desmosomas, funcionan mal debido a la mutación genética, las células no se contraerán, quedando aisladas, generando tejido graso, fibrótico, pudiendo necrosar.

«Cuando se practica ejercicio físico se necesitan contracciones más intensas del músculo cardíaco. Si el corazón sufre este tipo de mutación en el ventrículo derecho se manifestará la insuficiencia cardíaca con todos sus síntomas», describe.

«Pero también se ocasionarán arritmias malignas que pueden conllevar síncopes (pérdida del conocimiento y desplome, no un simple vahído) incluso la posibilidad de una muerte súbita, más aún en el deporte competitivio», resalta.

Sin embargo, la investigación científica avanza constantemente en desvelar todos los secretos de las enfermedades cardiovasculares, como la miocardiopatía arritmogénica.

Un equipo del Centro Nacional de Investigaciones Cardiovasculares (CNIC), dirigido por el científico Juan Antonio Bernal, director de la Unidad de Vectores Virales, ha descubierto un posible tratamiento, inexistente hasta la fecha, que serviría para recuperar la capacidad de contracción del músculo cardíaco.

mutación genética en el corazón
Estudio publicado en la revista Nature Comunications en octubre de 2023.

Estudiando mutaciones en la proteína responsable de esta afección, los investigadores han descrito por primera vez una función desconocida que controla la unión de las células musculares del corazón.

El estudio -indican los investigadores- ha permitido entender por qué las células musculares del corazón no se contraen correctamente y cómo solucionar este problema funcional.

De momento, se han descrito más de 350 mutaciones en esa proteína Placofilina-2 (PKP2), aunque se desconoce cuáles son patológicas y cuáles no; y si lo son, si serán más o menos agresivas.

Este trabajo identifica un grupo de mutantes que siempre se asocian con problemas contráctiles graves y que responden al tratamiento farmacológico con un activador de las miosinas reguladoras, el 4-hidroxiacetofenona (4-HAP).

Los resultados -subrayan desde el CNIC- son una prueba de concepto que demuestra que es posible generar un atlas completo de todas las mutaciones de PKP2 y categorizar a l@s pacientes susceptibles de sufrir un síncope o una muerte súbita.

Lo que sí se sabe a ciencia cierta es que el ejercicio extremo acelera el desarrollo de esta enfermedad del músculo cardíaco originada por una mutación genética.

mutación genética en el corazón

Conclusiones preventivas: Cualquier persona que tenga antecedentes de síncopes y sobre todo de muerte súbita en familiares directos debe ser evaluado cuanto antes por un especialista en cardiología.

Debemos valorar cuál es el origen de estos síncopes y su posible relación con las arritmias malignas, que pueden conducir a la muerte súbita.

Un suceso irreversible que acecha a los deportistas mientras practican su afición favorita o durante las horas posteriores tras finalizar la competición.

La investigación nos lleva a conocer más mutaciones genéticas y, por lo tanto, más proteínas anormales; camino que facilita la búsqueda de dianas terapéuticas que resuelvan las enfermedades, especialmente las del sistema cardiovascular.

Dr. Carlos Macaya Miguel, cardiólogo del Hospital Clínico San Carlos y catedrático de Medicina en la Universidad Complutense de Madrid.

Ver fuente