Un recorrido por los farmacéuticos ilustres

Salud

Hubo un tiempo y no hace mucho en el que todas las medicinas se hacían en las reboticas. La química se mezclaba con las plantas medicinales para remediar las enfermedades, trabajo que realizaban los boticarios. Así nació la industria farmacéutica.

Farmacéuticos ilustres que sembraron el germen de la industria farmacéutica


Fachada de una farmacia antigua de la ciudad de Huelva. EFE/José Jodar/Francisco Moreno

El Consejo General de Colegios Farmacéuticos de España ha puesto en valor la figura de los profesionales más relevantes que “han revolucionado” no solo la Farmacia sino el mundo de la salud en la iniciativa “Farmacéuticos ilustres”, una web que explora los logros y contribuciones de las figuras del gremio más destacadas.

Para elaborarla, se creó un grupo de trabajo con historiadores de la Farmacia, catedráticos de universidades de la Complutense (Madrid), Alcalá de Henares (Madrid), Sevilla y Barcelona, presidido por el presidente del Colegio Oficial de Farmacéuticos de Badajoz e impulsor de la iniciativa, Cecilio Venegas.

Muy presentes en la vida científica

A partir de ahí, con la bibliografía existente con aportaciones del archivo y la biblioteca de la Real Academia de Farmacia, así como de la Real Academia de Historia se ha construido la web de Farmacéuticos Ilustres.

Son cerca de 3.000 farmacéuticos que han destacado a lo largo de la historia y que se pueden encontrar en la web, gracias a un buscador virtual. Es un archivo vivo, así que a medida que continúa la labor de investigación se podrán incorporar mas figuras históricas al archivo.

“Los farmacéuticos hemos estado muy presentes en la vida científica, en la vida económica también porque hemos formado parte de la industria farmacéutica española. Hemos estado en muchas cosas relacionadas con el medicamento y con el bienestar de las personas”, asegura a EFEsalud Cecilio Venegas.

También introdujeron la botánica en España.

De lo artesanal a o lo industrial

Los medicamentos los hacían ellos directamente en sus reboticas, los componentes los guardaban en los albarelos, los bonitos tarros antiguos de farmacia que hoy se pueden ver en colecciones colocados en los anaqueles de las farmacias. “Ahora son objetos decorativos, pero toda la vida han sido nuestros instrumentos profesionales”, apostilla el farmacéutico.

Buscaban especias, las catalogaban, las clasificaban, y las combinaban para la elaboración de los medicamentos con la química, disciplina que llega al país también de la mano de estos profesionales, cuenta Venegas. Es ahí, en las reboticas, donde tiene el origen la industria farmacéutica.

Farmacéuticos ilustres
Imagen de la rebotica de la Farmacia de Peñaranda en la que se encuentra una valiosa colección de botes de Talavera, en cuya ornamentación predomina el águila bicéfala del emperador Carlos V. EFE/DÏAZ CASARIEGO/esl

“El gran boom de la farmacia y del farmacéutico también en su actividad, fue cuando el medicamento pasa de ser artesanal como fórmula magistral, con un mortero y una persona nada más, a ser industrial. Esa gran industria farmacéutica ha sido capitaneada por los farmacéuticos”, indica.

Por eso, “es el germen de la industria farmacéutica. La industria nace en las reboticas, elaborando para sí y vendiendo para terceros”.

Aunque hoy en día estos profesionales en la farmacia siguen elaborando formulación magistral, es algo “muy residual en comparación con la industria”.

El padre de la bioquímica

Con la documentación consultada, la web contiene los nombres de farmacéuticos ilustres desde el siglo X.

El impulsor de “Farmacéuticos ilustres” no tiene duda a la hora de destacar una figura, que es la de José Rodríguez Carracido (1856-1928), a quien debemos la bioquímica en España. “Para nosotros es como el equivalente a Santiago Ramón y Cajal de los médicos”, dice el experto.

No recibió el Nobel de Medicina como Ramón y Cajal pero sí fue el que consiguió que Albert Einstein visitara España en la década de los 20.

Farmacéuticos iluestres
Retrato de José Rodriguez Carracido químico farmaceútico y presidente de la Real Academia de las Ciencias. EFE/esl

Carracido se había formado en Alemania, sabía alemán y era “el padre de la bioquímica española”, pero, además, fue rector de la Universidad Central, la antecesora de la Complutense.

Destaca también Venegas a José Guiral y Pereira, farmacéutico, catedrático y ministro de la II República. Incluso presidió el gobierno de la República ya en el exilio.

Entre las mujeres destaca a Teresa Mira, que llegó a presidir la Real Academia de Farmacia. Pero también recuerda que la primera mujer veterinaria en España era también farmacéutica, María Cerrato (1897-1981).

Un inventario histórico farmacéutico

Y el Consejo también ha puesto en marcha otra iniciativa a través de la web. Se trata de un catálogo del inventario histórico farmacéutico de bienes muebles, inmuebles y documentales.

“Están geolocalizados del orden de 300 puntos de interés farmacéutico en el mapa de España. Entra desde el Museo Arqueológico de Madrid, donde hay una colección de albarelos procedentes del monasterio del Escorial, hasta el Monasterio de Silos, pasando por conventos y abadías, así como los colegios farmacéuticos”, explica Venegas.

Cada pieza, que está localizada en un mapa virtual, incluye información sobre si hay material de laboratorio, albarelos, documentos o actas, entre otros.

“Es como un inventario histórico de los lugares de interés farmacéutico que hay por toda España”, señala Venegas.

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