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El país amplía dos parques marinos en el Pacífico y suma cerca de 360.000 km² bajo protección estricta. La medida refuerza el liderazgo de Chile en conservación oceánica y contribuye a la meta internacional de proteger el 30% del océano para 2030.

Chile ha dado un paso histórico en la protección de los ecosistemas marinos. El presidente Gabriel Boric firmó un decreto que amplía los parques marinos Nazca–Desventuradas y Mar de Juan Fernández, una decisión que permite al país superar el 50% de protección de su Zona Económica Exclusiva.
La ampliación incorpora cerca de 360.000 kilómetros cuadrados adicionales de océano bajo protección estricta, lo que eleva la superficie total protegida hasta 947.142 km². Con esta expansión, el sistema se convierte en la tercera área marina completamente protegida más grande del planeta.
Con esta decisión, Chile refuerza su posición internacional en materia de conservación marina y se consolida entre los países con mayor superficie oceánica protegida.
Un avance hacia la meta global 30×30
La ampliación de los parques marinos también refuerza el compromiso del país con la meta internacional conocida como 30×30, que busca proteger al menos el 30% del océano mundial antes de 2030.
La medida se vincula además con la propuesta presentada por Chile para establecer la primera área marina protegida en alta mar bajo el acuerdo internacional BBNJ de Naciones Unidas, orientado a la conservación de la biodiversidad marina fuera de las jurisdicciones nacionales.
Ecosistemas de alto valor ecológico
Los parques marinos rodean los archipiélagos de Juan Fernández y Desventuradas, territorios remotos ubicados en una cadena de montes submarinos que alberga niveles excepcionales de biodiversidad y especies endémicas.
Estas aguas son hábitat de especies únicas como el lobo fino y la langosta de Juan Fernández, además de especies migratorias como ballenas, tiburones, tortugas marinas y aves oceánicas.
Una iniciativa impulsada por la comunidad
Uno de los elementos más relevantes del proceso es el papel que ha tenido la comunidad local. La iniciativa fue impulsada por habitantes de Juan Fernández, cuyos pescadores artesanales gestionan de forma sostenible la pesquería de langosta desde hace más de un siglo.
La comunidad presentó formalmente la propuesta de expansión al Gobierno con el objetivo de asegurar la protección permanente de los ecosistemas marinos de los que dependen su cultura, su economía y su identidad.
Julio Chamorro Solís, presidente del Consejo Local de Gestión de las áreas marinas protegidas de Juan Fernández y Desventuradas, destacó el vínculo histórico entre la isla y la conservación del mar.
“Desde los primeros años de la colonia nuestra comunidad ya protegía especies y regulaba sus recursos. A nuestra generación le tocó dar el paso de proteger también el mar. No es casualidad que muchos de los países que lideran la protección del océano sean islas: los isleños entendemos que el mar nos conecta y por eso debemos cuidarlo”.
El alcalde de Juan Fernández también subrayó el papel de la comunidad insular en este proceso y señaló que el logro es resultado de un esfuerzo sostenido en el tiempo que ha atravesado distintos gobiernos, posicionando al país como una referencia internacional en conservación marina.
Apoyo científico y cooperación internacional
El proceso contó con el acompañamiento de diversas organizaciones de conservación, entre ellas Blue Marine Foundation, Pew Bertarelli Ocean Legacy, Island Conservation y Fundación Patagonia Azul, que aportaron apoyo científico, técnico y estratégico.
El experto en conservación marina Maximiliano Bello señaló que la decisión representa una victoria para las especies que habitan estas aguas y para las comunidades que han trabajado durante décadas para proteger este ecosistema.
Por su parte, la oceanógrafa y exploradora Sylvia Earle, que participó en una de las primeras expediciones científicas a estas islas en 1964, destacó el valor global del lugar y calificó el archipiélago como uno de los ecosistemas marinos más extraordinarios del planeta.
El desafío ahora: gestión y gobernanza
La firma del decreto abre ahora una nueva etapa centrada en la implementación y gobernanza de estas áreas protegidas. Los parques marinos ampliados deberán desarrollar nuevos planes de manejo dentro del marco del nuevo Servicio de Áreas Protegidas de Chile.
Estos planes incluirán mecanismos de coadministración entre el Estado y la comunidad de Juan Fernández, con el objetivo de garantizar una gestión efectiva y sostenible a largo plazo.
En un contexto global marcado por la creciente presión sobre los océanos, la ampliación de estas áreas protegidas demuestra que la conservación marina a gran escala es posible cuando se combinan ciencia, compromiso político y liderazgo de las comunidades locales. Para los habitantes de Juan Fernández, este anuncio supone la culminación de un objetivo largamente perseguido: proteger de forma permanente el mar que ha sustentado su forma de vida durante generaciones.
