El consumo de drogas, aunque sea de forma ocasional, tiene un impacto en el cerebro pero con mayor intensidad en las personas jóvenes ya que este órgano continúa madurando estructural y funcionalmente hasta pasados los 30 años de edad.
La Sociedad Española de Neurología (SEN), en el Día Mundial contra las Drogas, el 26 de junio, explica que la exposición a sustancias tóxicas durante la juventud puede tener consecuencias duraderas sobre las capacidades cognitivas, la memoria, la atención y el comportamiento, además de riesgo de ictus.
La doctora Marta Guillán, miembro del Grupo de Estudio de Neurología Crítica e Intensivista de la SEN, explica que, independientemente de la edad del consumidor, “las drogas ilícitas pueden dañar seriamente el sistema nervioso tanto a corto como a largo plazo y estos daños pueden aparecer tanto con el consumo ocasional de drogas, como el consumo habitual, la sobredosis e incluso la abstinencia”.
Aumentan los casos de ictus por consumo de drogas
La SEN alerta sobre el aumento en los últimos años de los casos de ictus en personas jóvenes.
“Se ha demostrado una relación directa entre consumo de drogas y riesgo de ictus y son numerosos los estudios los que apuntan a que una proporción relevante de los pacientes jóvenes que sufren un ictus reconoce haber consumido drogas previamente”, explica la sociedad médica.
De hecho, las probabilidades de sufrir un ictus en las 24 horas posteriores al consumo de drogas se multiplican por 7, mientras que un consumo de más de una vez por semana puede duplicar ese riesgo.
En España, se estima que el 30 % de las personas menores de 50 años que sufren un ictus han consumido drogas ilícitas.

Efectos de las drogas en el cerebro a largo plazo
Pero el consumo de drogas también puede provocar daños neurológicos a largo plazo.
Sustancias como la cocaína, las anfetaminas, los opioides, el cannabis o las nuevas drogas sintéticas se han relacionado no solo con un mayor riesgo de padecer ictus, sino con provocar alteraciones cognitivas, trastornos de memoria y atención, epilepsia y daño vascular cerebral.
También las drogas pueden afectar a los mecanismos del cerebro implicados en la respiración y el nivel de conciencia, lo que puede derivar en coma o muerte.
“Existe evidencia científica suficiente para afirmar que las drogas constituyen un factor de riesgo para la salud cerebral. Y sus efectos no se limitan al momento del consumo, sino que pueden producir alteraciones permanentes en el funcionamiento del cerebro e incrementar el riesgo de enfermedades neurológicas graves”, señala la neuróloga.
Sin embargo, apunta, muchas personas siguen percibiendo algunas drogas como relativamente inocuas cuando la percepción del riesgo es clave para prevenir.
“Ninguna droga es segura para el cerebro ni hay un consumo seguro de drogas para el cerebro. Incluso el consumo ocasional puede tener consecuencias neurológicas graves. Y aunque estos efectos no siempre sean inmediatos, pueden ser permanentes y afectar de forma significativa a la salud y calidad de vida presente y futura”, advierte.

Los datos de la encuesta de la SEN
Según la ‘Encuesta poblacional sobre hábitos cerebrosaludables de la población española’, impulsada por la SEN, los jóvenes españoles de entre 18 y 34 años es el grupo que registra una mayor frecuencia de consumo de drogas: más de un 15,5 % consumió algún tipo de droga ilegal en el último año.
En términos globales, el estudio de la SEN apunta a que un 7 % de la población española reconoce haber consumido alguna sustancia recientemente (al 15,5 % de los jóvenes se suma el 9,5 % de las personas de entre 35 y 59 años y el 4,5 % de los mayores de 60 años).
Además, mientras que el 83,9 % de las mujeres asegura no haber consumido nunca drogas, este porcentaje desciende hasta el 71,7 % entre los hombres, que además registran mayores porcentajes en todas las categorías de consumo reciente.
“Aunque los datos que hemos obtenido en este estudio podrían infraestimar el consumo real, porque al realizar este tipo de encuestas puede existir infradeclaración, lo que nos muestran es que, aunque el consumo de drogas puede estar presente en cualquier grupo de edad, es especialmente relevante entre la población joven”, indica la neuróloga.
Pero también hay datos esperanzadores. La encuesta nacional sobre uso de drogas en enseñanzas secundarias en España de estudiantes de 14 a 18 años, ESTUDES 2025, revela una caída en el consumo de alcohol, tabaco, cannabis y vapers entre estudiantes de 14 a 18 años.
La noticia más relevante de la encuesta de 2025 es que el consumo de alcohol, tabaco y cannabis continúa descendiendo y alcanza mínimos históricos desde que existen registros (1994), incluyendo el consumo intensivo de alcohol (borracheras o «binge drinking«) que alcanza sus cifras más bajas desde el año 2000.
Aun así, el alcohol sigue siendo, con diferencia, la sustancia legal más consumida y el cannabis, la ilegal.
En este grupo de edad, otras drogas ilegales continúan teniendo un consumo bajo y en descenso (cocaína, éxtasis, anfetaminas, alucinógenos e inhalantes permanecen por debajo del 2-3 % en la mayoría de los indicadores).
Incluso en 2025 se observa el primer descenso en el consumo de hipnosedantes que era una preocupación creciente, estos siguen siendo los medicamentos con potencial adictivo más consumidos por los adolescentes, especialmente entre las chicas, su consumo sin receta continúa siendo una preocupación sanitaria.
“Por tanto parece que ha aumentado la percepción de riesgo y la conciencia sobre los efectos de las drogas en la salud y esto es también prevención y salud cerebral para el futuro”, concluye la neuróloga de la SEN.
La entrada Si eres joven y consumes drogas, aunque sea ocasionalmente, tu cerebro sufre más las consecuencias se publicó primero en EFE Salud.
