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El calor extremo, la masificación y la incertidumbre geopolítica están reconfigurando los planes vacacionales de este verano en Europa. Según datos difundidos por Evaneos, el continente concentra 13 de los 20 destinos más afectados por el sobreturismo en los meses estivales, un escenario que impulsa el interés por alternativas menos saturadas y con temperaturas más suaves como Lituania, Armenia o Irlanda.

El verano europeo ya no se planifica solo en función del sol, la playa o el precio. La intensificación del calor, la presión turística en los destinos más demandados y un contexto internacional marcado por la incertidumbre están empujando a muchos viajeros a replantearse dónde y cómo pasar sus vacaciones.
En ese contexto, Evaneos, plataforma especializada en viajes y sostenibilidad turística, apunta a un cambio de tendencia: los destinos tradicionales del verano pierden atractivo frente a lugares menos concurridos, más frescos y con una oferta más vinculada a la experiencia local. La compañía sostiene que, además del aumento de las temperaturas en el sur de Europa, la concentración del turismo en unos pocos enclaves está agravando la saturación en plena temporada alta.
La fotografía del problema queda reflejada en el Índice de Sobreturismo de Evaneos, según el cual Europa reúne 13 de los 20 destinos más impactados por el turismo masivo en el mundo durante el verano. A ello se suma otro factor de peso este 2026: muchos europeos están optando por no salir del continente debido a la incertidumbre geopolítica en otros mercados turísticos internacionales.
Para la compañía, este escenario abre la puerta a una manera distinta de viajar, con más atención a territorios que quedan fuera de los circuitos más saturados. “Hoy en día, el 95% del turismo mundial se concentra en tan solo el 5% de los territorios. No negaremos que sean interesantes y disfrutables, pero cuando se viaja a lugares sin esa abrumadora presión turística, la experiencia se desarrolla de forma diferente: se vuelve auténtica porque se vive de forma natural, no como una actuación”, afirma Aurélie Sandler, coCEO de Evaneos.
Tres destinos para esquivar el calor y las aglomeraciones
A partir de sus datos de reservas, visitas y solicitudes de información, Evaneos identifica tres destinos emergentes para los viajeros españoles este verano: Lituania, Armenia e Irlanda. Los tres comparten dos elementos que hoy ganan peso en la decisión de viaje: temperaturas más moderadas y menor saturación turística.
Lituania aparece como una opción para quienes buscan un verano más templado, con temperaturas de entre 17 y 25 grados, y una combinación de patrimonio y naturaleza. Según destaca Evaneos, el país ofrece arquitectura medieval, un legado cultural vibrante y paisajes aún poco alterados por la presión turística.
Armenia, por su parte, se presenta como una alternativa ligada a la montaña, la herencia histórica y la inmersión cultural. Sus zonas altas ofrecen un clima más fresco, mientras que enclaves como el lago Sevan se perfilan como refugios para quienes buscan un ritmo más pausado lejos de las rutas estivales más transitadas.
En el caso de Irlanda, la propuesta se apoya en un clima suave y en un paisaje marcado por la costa, los acantilados y la tradición celta. Evaneos la señala además como un destino apto para perfiles diversos, incluidas familias con niños, por la posibilidad de combinar naturaleza, historia y relatos vinculados a la cultura local.
Viajar menos masificado, viajar de otra manera
Más allá de la elección concreta del destino, la tendencia apunta a una transformación más profunda del modelo vacacional. El auge de las llamadas coolcations —viajes a lugares más frescos para escapar de las olas de calor— se cruza con una demanda creciente de experiencias menos estandarizadas y más conectadas con el territorio.
Desde Evaneos sostienen que optar por lugares menos conocidos no implica renunciar a la calidad del viaje, sino cambiar la lógica con la que se viaja. “En Evaneos estamos convencidos de que el verdadero viaje comienza cuando uno se atreve a ir más allá. Visitar territorios menos conocidos no es una renuncia, es la versión más completa de lo que puede ser un viaje. Cuando los viajeros se alejan de lo convencional conocen gente, prueban comida casera en lugar de restaurantes para turistas, descubren paisajes sin multitudes que alteren la experiencia…”, concluye Sandler.
Con el calor extremo ganando terreno y el sobreturismo cada vez más visible en algunos de los grandes iconos del verano europeo, la búsqueda de destinos más frescos, tranquilos y menos presionados por la afluencia masiva empieza a consolidarse como una de las claves de la temporada.

