Organización Kuyujani rechaza el proyecto del Arco Minero del Orinoco

Fundaciones venezolanas

Noti-RSE

Bolívar podría ser testigo de una catástrofe ecológica de no tomarse a tiempo los correctivos necesarios. La Organización Kuyujani rechaza el proyecto del Arco Minero del Orinoco, por considerar que atenta contra los múltiples recursos naturales de la zona.

Indígenas ye´kwana y sanema, que son los habitantes naturales del sector, no creen en las promesas hechas desde el Palacio de Miraflores en relación con el respeto a la biodiversidad. La Organización Kuyujani advierte sobre los efectos de la minería en el estado Bolívar y zonas circunvecinas, ante la presencia de mineros ilegales provenientes de Venezuela y Brasil que buscan minerales preciosos a costa de la naturaleza.
Etnias que habitan en el estado Bolívar señalan que con el proyecto del Arco Minero del Orinoco se amenaza no sólo al ecosistema sino también a sus hábitats, por lo que planean elevar su voz de protesta hasta instancias nacionales e internacionales hasta ser escuchados.
Voceros de la Organización Kuyujani realizaron recientemente su Asamblea General Ordinaria, en la que fijaron posición en torno al Arco Minero del Orinoco. El Gobierno nacional auspicia este proyecto para compensar la caída de los precios del petróleo en los mercados internacionales. Se busca, en tal sentido, obtener ingresos de la explotación de minerales como el oro, hierro y bauxita.
Expertos en materia ambiental consideran que Venezuela debe abstenerse de seguir explotando sus recursos naturales como principal fuente de ingresos. Por el contrario, lo que debería procurarse dentro del país es la exportación de productos terminados, así como hace la mayoría de los países que han logrado cierto grado de desarrollo, como por ejemplo Estados Unidos y varias naciones de Europa. En nuestro país, la explotación del crudo data del año 1914, y desde entonces, el también llamado oro negro le ha generado gran cantidad de dinero a las arcas nacionales, sobre todo en los primeros años del siglo XXI.