La fiebre, señala en centro médico estadounidense, juega un papel importante a la hora de combatir una infección. Tener fiebre de forma recurrente o muy alta puede esconder un contagio serio.
Si tu temperatura supera los 39 ºC o dura más de tres días no dudes en acudir a tu médico.
Infecciones en el tracto urinario, tuberculosis y linfomas son dolencias relacionadas con la fiebre alta o persistente.
