Tener dificultades para respirar después de haber hecho ejercicio intenso, cuando las temperaturas son altas o se está a una altura elevada puede ser considerado «normal», asegura el personal médico de la Clínica Mayo.
Pero si te quedas sin aliento de forma repentina y severa, ve al médico, recomiendan.
Los problemas de respiración pueden derivar en una enfermedad de pulmón crónica: bronquitis, asma, neumonía, o un coágulo en el pulmón. También están relacionados con problemas cardiacos y de pulmón.
Durante los ataques de pánico, un episodio intenso de ansiedad en el que se cree estar en peligro sin causa real, también se experimentan dificultades para respirar.
