Emergencia de salud pública internacional por el brote de ébola en RD Congo y Uganda: el virus en siete claves

Salud

El ébola ha vuelto a resurgir con el brote en República Democrática del Congo (RDC) y en Uganda, por el que la Organización Mundial de la Salud (OMS) ha declarado una «emergencia de salud pública de importancia internacional». Te contamos las claves del ébola, un virus de alto riesgo.

La OMS ha considerado esta emergencia ante el aumento de casos, la propagación transfonteriza y «las importantes incertidumbres sobre la magnitud de la epidemia».

No obstante y aunque la situación es grave, «actualmente no cumple con los criterios para ser considerada una emergencia pandémica», según el Reglamento Sanitario Internacional de la OMS.

Las cifras del brote

Las autoridades sanitarias han registrado 8 casos de contagio confirmados, 246 sospechosos y 80 muertes presuntamente asociadas al brote en la provincia Ituri de la RDC, en al menos tres zonas sanitarias, incluidas Bunia, Rwampara y Mongbwalu.

Se trata del decimoséptimo brote registrado en la RDC desde que se detectó el virus por primera vez en 1976.

En Uganda se notificaron el jueves y el viernes dos casos confirmados en Kampala, sin vínculo epidemiológico aparente en dos personas que viajaban desde República Democrática del Congo, una de las cuales ha fallecido.

Ayer, se comunicó un caso confirmado en Kinshasa, en RDC, en una persona que regresaba de Ituri; además de casos de muertes inusuales con síntomas compatibles con la enfermedad por virus Bundibugyo en varias zonas de esta provincia. También se han notificado cuatro fallecimientos de trabajadores sanitarios en un contexto clínico sugestivo de fiebre hemorrágica viral en la zona afectada.

Para la OMS el brote de ébola representa «un riesgo» para los países vecinos debido a la alta movilidad de la población, los vínculos comerciales y los desafíos humanitarios persistentes en las regiones afectadas.

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Entierro de un afectado por el brote de ébola en República Democrática del Congo en 2019. EFE/EPA/HUGH KINSELLA CUNNINGHAM

El virus del ébola en siete claves

1. ¿Cómo se transmite el virus de la ébola?

Se cree que determinadas especies de murciélagos son los hospedadores de este virus y de ellos el virus se transmite a otros animales y a personas.

El contagio se produce por el contacto directo con los fluidos de un afectado, a través de lesiones en la piel o de las mucosas, tanto con sangre o líquidos corporales de personas enfermas o fallecidas por ébola; y objetos o superficies contaminados por líquidos o secreciones corporales, según informa la Organización Mundial de la Salud (OMS).

Mientras no hay síntomas, no hay riesgo de contagio, pero siguen siendo infecciosas mientras haya presencia de virus en sangre.

El periodo de incubación (es decir, el intervalo entre la infección y la aparición de los síntomas) oscila entre dos y 21 días. El aislamiento del enfermo es clave.

2. Los síntomas

Los síntomas iniciales, que pueden aparecer de forma repentina, son fiebre, cansancio, malestar general, dolores musculares y dolor de cabeza y de garganta.

Después aparecen vómitos, diarrea, dolor abdominal, erupciones cutáneas y signos de deterioro de las funciones renal y hepática. Las hemorragias internas y externas aparecen en las fases más avanzadas.

3. Diagnóstico y tratamiento

Las pruebas PCR, de anticuerpos o cultivos han facilitado un diagnóstico más rápido.

Dos vacunas, tanto de respuesta a los brotes como para prevenir nuevos casos, son las principales armas contra el ébola, a las que se unen diferentes fármacos antivirales.

Virus Ébola
Imagen facilitada por el CDC estadounidense que muestra el virus del Ébola. EFE

4. Prevención

Otra de las claves del virus del Ébola radica en la prevención. La OMS considera fundamental la implicación de la población para controlar con éxito cualquier brote.

Son necesarias medidas como la atención clínica, la vigilancia y el rastreo de contactos, los servicios de laboratorio, la prevención y el control de las infecciones en los establecimientos de salud, las inhumaciones seguras y dignas, la vacunación y la movilización social.

Los trabajadores sanitarios, ante el alto riesgo de contagio, deben vacunarse de forma preventiva, utilizar equipos de protección personal y una exigente higiene de manos.

5. Un virus que puede persistir

Existe evidencia científica de la persistencia del virus de fiebres hemorrágicas en testículos, interior de los ojos y el cerebro de algunas personas recuperadas, informa la OMS.

También pueden permanecer en la placenta, el líquido amniótico y el feto de las mujeres infectadas durante el embarazo, así como en la leche materna durante la lactancia.

Se ha documentado también transmisión del virus del Ébola a través de esperma infectado hasta quince semanas después de la recuperación clínica.

6. El origen del virus del Ébola

El ébola se detectó por primera vez en 1976 en la actual República Democrática del Congo. El brote se produjo en un pueblo cercano al río Ébola, del que toma su nombre el virus y la enfermedad.

Otra de las claves sobre el virus del Ébola es que, actualmente, existen cinco subtipos: Zaire, Sudán, Tai Forest, Bundibugyo y Reston. Todas se han descrito en África excepto la Reston que proviene de Asia.

7. La epidemia que sacudió al mundo

La mayor epidemia de ébola vivida hasta el momento fue desde 2014 a 2016 en Guinea Conakry, Sierra Leona y Liberia causando más de 11.000 muertes.

Varios misioneros y sanitarios españoles, británicos o estadounidenses afectados fueron repatriados para ser tratados en Europa y América. Fue entonces cuando la comunidad internacional se movilizó para combatir un virus que entonces tenía una letalidad del 90 %, ahora reducida gracias, fundamentalmente, a las vacunas.

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