Tanto los fabricantes como las usuarias coinciden en las principales ventajas:
1 Más baratas a largo plazo: Aunque el precio inicial es más caro, aproximadamente $26 dependiendo de la marca, a largo plazo se gasta menos que comprando otros productos para la menstruación como compresas o tampones.
Según el fabricante de la marca Mooncup, la copa menstrual compensa su precio en cuestión de 6 a 8 meses, pero se puede usar durante varios años.
2 Más autonomía que un tampón: A diferencia de los tampones, que deben ser cambiados cada pocas horas, las copas menstruales solo necesitan ser retiradas, vaciadas y enjuagadas aproximadamente cada 12 horas, aunque esa recomendación varía entre fabricantes.
3 No absorben la humedad vaginal: Uxía destaca que son particularmente útiles cuando el flujo menstrual es poco, porque a diferencia de los tampones, que absorben la humedad vaginal, las copas no resecan la vagina.
Por otro lado, al utilizarlas no hay riesgo de desarrollar síndrome de choque tóxico, asociado a los tampones.
4 Más ecológica: Como es reutilizable, además de no generar basura que contiene plástico, como las compresas y tampones, se ahorra en residuos como envoltorios, cajas y aplicadores.
5 Más «natural»: Muchas usuarias destacan que tienen una sensación más natural al utilizar la copa menstrual. «No notas que la llevas”.
