Pérdida del hábitat: Cómo evitarlo

Pérdida del hábitat: Cómo evitarlo

Ambiente

El hombre ha buscado alternativas para tener una mejor calidad de vida y para ello ha desarrollado distintos urbanismos en áreas que eran habitadas por distintas especies que por ende han perdido sus hábitats naturales. Aunado a eso, el gran consumo tanto alimentario como energético que tiene la sociedad actual, ha contribuido a causar un alto impacto en la naturaleza lo que genera la destrucción del lugar convirtiéndolo en un área en la cual ya no pueden habitar las especies, las cuales están obligadas a emigrar para poder subsistir.

Pero las construcciones urbanísticas no es lo único que causa la pérdida de los hábitats, la degradación del suelo con el propósito de construir carreteras o destinar esa área para cultivos agrícolas, tambien son responsables de la eliminación de la biodiversidad. Cuando se habla de hábitat, se hace referencia a un lugar, entorno o espacio natural en donde vive una gran variedad de especies, las cuales tienen las condiciones apropiadas para subsistir

Un hábitat es el entorno, zona o espacio natural donde se desarrollan una gran variedad de especie o población biológica con condiciones apropiadas para su subsistencia, pero al ser alterado drásticamente por las diferentes actividades que realizan los seres humanos ya no son capaces de proporcionar agua, refugio y alimento para la conservación de sus habitantes. Existen tres tipos de pérdidas de hábitats:

  • Degradación: Debido a muchos factores como la contaminación ambiental, especies invasoras y la modificación del entorno, permiten que ocurra la degradación de los hábitats, lo que conlleva al impedimento de mantener a las diferentes variedades que hacen vida en ese lugar.
  • Fragmentación: Es el proceso que se lleva a cabo solo en una parte del ecosistema y el restante no es lo suficientemente grande para que las especies puedan vivir adecuadamente.
  • Destrucción: Se refiere a la modificación o transformación del hábitat, lo cual se vuelve incapaz de mantener la vida de sus especies.

Preservar los distintos hábitats es responsabilidad de todos y es por ello que la Fundación Yammine da algunas recomendaciones para prevenir o reducir la pérdida de ellos:

  • Desarrollar una agricultura sostenible: Para cultivar alimentos no es necesario hacer un mal uso de los recursos naturales, ni destruir ni mucho menos provocar un desequilibrio en el ambiente. Para ello se debe poner en práctica una agricultura sostenible, la cual permita satisface los requerimientos alimenticios sin alterar el entorno.
  • Crear movimientos ecológicos: Los movimientos ecologistas se encarga de frenar o modificar los proyectos impulsados por algunos sectores que buscan afectar de alguna manera al ambiente. Es una manera muy eficaz de ser un interlocutor ya sea a manera personal, así como de empresas y organizaciones.
  • Buena planificación y gestión urbanística: Es importante llevar a cabo una óptima gestión y planificación para que, a la hora de realizar complejos urbanísticos, no se causen ningún daño a los ecosistemas que conviven en el lugar.
  • Protección de áreas de gran valor ambiental: Si se realizan construcciones en sitios en donde se encuentren áreas de gran valor ambiental, se deben tomar las medidas necesarias para no causar ningún tipo de daños al entorno.
  • Colocación de corredores biológicos: Cuando se requiere mantener un área protegida se construyen corredores biológicos que contribuyen a que estos espacios puedan permanecer  y así seguir siendo un medio para que las especies puedan desarrollarse.
  • Manejo sostenible de la tierra: Al hacer un manejo sostenible de la tierra, permite la reducción de la degradación de los suelos y tener una buena optimización de los recursos que proporcionan la tierra para beneficios de todas las personas.

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