Vacunas para las nuevas variantes COVID

Vacunas para las nuevas variantes COVID

Noti-RSE Salud

La pandemia parece haber terminado, pero el virus sigue cambiando, por ello, las vacunas para las nuevas variantes están cobrando relevancia.

Hace más de un año que las tres primeras vacunas contra el virus SARS-CoV-2 obtuvieron la Autorización de Uso de Emergencia en Estados Unidos. Hasta la fecha no se han utilizado otras variedades de inoculaciones, pero esto cambiará pronto, ya que más de 40 se están sometiendo a ensayos clínicos. ¿Serán mejores vacunas para las nuevas variantes de COVID-19?

En tanto, datos recientes de la ONU señalan que si bien en Latinoamérica y en el resto del mundo los casos han descendido, sus agencias especializadas siguen vigilando la aparición de variantes y subvariantes, en especial la Ómicron BA.2 y la Ómicron XE.

Ante este panorama, en una publicación compartida por el portal The Conversation, los especialistas Vaibhav Upadhyay —becario posdoctoral en Ciencias Farmacéuticas de la Universidad de Colorado— y Krishna Mallela —profesor en la misma área e institución— explicaron el estado de los nuevos desarrollos en materia de vacunación y cómo se comportan las variedades del virus que cambió al mundo.

Variedad de inoculaciones vs muchos tipos de virus

Una de las principales razones por las que las nuevas vacunas son importantes, y por las que todavía se está lidiando con la COVID-19, es la continua aparición de nuevas variantes. Gran parte de las diferencias entre estas últimas son cambios en la proteína espiga, que se encuentra en la superficie del virus y lo ayuda a ingresar e infectar las células.

Vacunas para las nuevas variantes COVID

Estas modificaciones han permitido que el coronavirus infecte de manera más eficiente, además han hecho que las vacunas anteriores o las infecciones por COVID-19 brinden menos protección contra las nuevas variantes. Sin embargo, las nuevas podrían ser mejores para detectar estas diferentes proteínas de punta y proteger más.

La mejor protección: Vacunas para las nuevas variantes

Hasta el momento, se han aprobado 38 vacunas en todo el mundo, en EE. UU. solo tres, aunque hay 195 candidatas, en diferentes etapas de desarrollo, de las cuales 41 se encuentran en ensayos clínicos en el país.

Las vacunas se pueden dividir en cuatro clases: virus completo, vector viral, basado en proteínas y ácido nucleico. Las primeras generan inmunidad utilizando un factor SARS-CoV-2 completo, aunque debilitado, llamado inactivado o atenuado.

Por su parte, las segundas son una variación del enfoque antes señalado. En lugar de emplear el agente total, ocupan una versión modificada de un adenovirus inofensivo que transporta partes de la proteína de pico. Por ejemplo, la inmunidad creada por la de Johnson & Johnson es de vector viral.

Vacunas para las nuevas variantes COVID

Las elaboradas con base en proteínas toman solo la proteína del pico o parte de ella para generar inmunidad. Dado que la proteína espiga es una de las partes funcionalmente más importantes del coronavirus, una respuesta inmunitaria que solo se dirija a esta parte es suficiente para prevenir o superar una infección.

Finalmente, las inoculaciones con base en ácido nucleico son las más empleadas. Están hechas de material genético, como el ADN o el ARN, que codifica la proteína de punta del coronavirus. Una vez que una persona recibe una aplicación, su cuerpo lee el material genético y produce la proteína de punta. 

Lo anterior genera una respuesta inmune. Hay 17 vacunas de ARN y dos de ADN en ensayos clínicos en los EE.UU. Algunas de ellas utilizan el material genético de variantes más nuevas, incluidas versiones actualizadas de Moderna y Pfizer.

¿Serán mejores?

Las dosis de Moderna, Pfizer y J&J se basan en la cepa original del SARS-CoV-2 y son menos potentes ante nuevas variantes. Por ello, las basadas en nuevas variantes brindarían una mejor protección contra las cepas más nuevas.

Por ejemplo, Moderna ya ha producido una vacuna que contiene ARNm de las variantes Beta y Ómicron, se ha comprobado que es más eficaz contra variantes recientes que la aplicación original.

Vacunas para las nuevas variantes COVID

Si bien la actualización de las inoculaciones de ácido nucleico es importante, algunas investigaciones sugieren que las de vectores virales o de virus completo podrían ser más eficaces contra nuevas variantes, sin necesidad de actualizarlas.

Ventajas y desventajas de las vacunas de virus completo

Las dosis que implican en su elaboración el agente completo pueden dar una mejor protección pues el sistema inmunitario no solo reconoce la proteína espiga, sino todas las demás partes virus. Estas ayudan a generar rápidamente una fuerte y más perdurable respuesta inmunológica.

En el caso de las de vectores virales, estas se pueden almacenar en refrigeradores domésticos comunes durante meses, a veces años, en comparación, a las ARNm de Moderna y Pfizer deben almacenarse y enviarse a temperaturas ultrabajas. Dichos requisitos de infraestructura hacen que las de virus completo sean mucho más viables para su uso en lugares remotos.

Vacunas para las nuevas variantes COVID

Entre sus desventajas se encuentran que para hacer las inoculaciones con viraje, primero se debe producir una gran cantidad de coronavirus vivo y luego inactivarlo, por lo cual existe un riesgo biológico pequeño, pero legítimo, asociado con la producción de una gran cantidad de coronavirus vivos. Otra consiste en que pueden no producir una fuerte protección en pacientes inmunocomprometidos.

Por último, la producción de vacunas de virus completos requiere mucha más mano de obra en comparación con la de ARNm. Este largo proceso dificulta la fabricación masiva. Por las mismas razones, rediseñar o actualizar las vacunas de virus completo para futuras variantes es más difícil en comparación con simplemente cambiar el código de una basada en ácidos nucleicos o proteínas.

Vacunas para las nuevas variantes COVID

Si observamos los pros y contras de cada tipo fórmulas, puede concluirse que las basadas en virus podrían desempeñar un papel importante en la generación de una inmunidad amplia y duradera. Pero las que se hace a partir de ​proteínas o ARNm son fácilmente actualizadas y se pueden ajustar a las últimas variantes.

Lo cierto es que con las diversas aplicaciones, los funcionarios de salud pública y los gobiernos tendrán más herramientas a su disposición para hacer frente a lo que sea que traigan las nuevas oleadas de COVID-19.



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