En los libros de texto está la lección sobre el sistema cardiovascular, su composición y sus funciones. Sólo recordar que lo forman el corazón, los vasos sanguíneos, y obviamente la sangre, da idea sobre su importancia para la salud humana. Una encuesta reciente apunta que, aparte de eso, poco más sabemos.
El estudio, llamado Encuesta Europea de Salud Cardiovascular, lo ha hecho la farmacéutica Daichii Sankyo en seis países europeos (Austria, Bélgica, Alemania, Italia, Portugal y España) a través de una encuesta online. El campo de análisis lo componen 3.674 pacientes de dolencias cardiovasculares y 4.906 personas de población general, sin afecciones.
Trata de diagnosticar el nivel de conocimiento sobre salud cardiovascular. El resultado indica que el margen de mejora es amplio. Más allá de que la mayoría de la población encuestada sabe que el dolor de pecho o la falta de aire son dos síntomas de problemas, pues así lo afirman un 78 % y un 72 % de los entrevistados, respectivamente, aparece un territorio en el que se hace fundamental la información.
Brechas de género
A tenor de la encuesta, es llamativo lo poco que se sabe sobre la diferente incidencia de patologías cardiovasculares en hombres y en mujeres.
En España, según datos de la Sociedad Española de Cardiología (SEC), el 74 % de los ciudadanos/as no sabe que la primera causa de muerte en mujeres, en este país, son las enfermedades cardiovasculares.
Aunque el género se ha convertido en un factor de riesgo, sólo un 18 % de los ciudadanos y ciudadanas así lo considera (en el resto de países europeos el porcentaje es un punto inferior).

Relacionado con lo anterior: la preeclampsia o la menopausia precoz son factores que influyen en que sea más acentuado el riesgo en mujeres, pero únicamente un 14 % de los europeos entrevistados reconoce tales factores.
Por otro lado, es abultada la distancia geográfica entre quienes desconocen que los síntomas de afecciones cardiovasculares son distintos en mujeres y en hombres. Frente al 65 % de los europeos que no lo sabe, el 85 % de los españoles.
Factores de riesgo y barreras
El factor que la población española asocia directamente con el riesgo cardiovascular, según el estudio, es el peso corporal, ya que un 69 % así lo manifiesta. Los siguientes son la hipertensión y el colesterol.
Desencadenantes como un estilo de vida sedentario o una dieta inadecuada son más o menos conocidos en España. El 72 % nombra ambos cuando la pregunta alude a los principales obstáculos para el cuidado de la salud cardiovascular. Cabe añadir un tercero: la falta de tiempo, citado por el 27 % de los entrevistados.
Según consta en el sondeo, un 60 % de las mujeres en los países europeos citados identifica el estrés como un impedimento para la salud cardiovascular. Entre los hombres lo dice un 51 %
Las fuentes de información: médicos, sobre todo
Este dato merece una reflexión: la información sobre el riesgo de sufrir un episodio cardiovascular se da más a los hombres (36 %). A las mujeres, en un 29 % de los casos.
Por medio de una nota de prensa, la jefa de Especialidades de Daiichi Sankyo España, Raquel Coca, asegura al respecto: “Existe la idea generalizada de que la enfermedad cardiovascular es principalmente un problema masculino, lo que lleva a subestimar el riesgo en las mujeres y a retrasar la búsqueda de atención médica”.
Sobre las fuentes de esta información dice la encuesta que el médico/a es la más habitual. Además, un 68 % de ciudadanos españoles señala al médico de Atención Primaria como fuente más fiable en lo que a salud cardiovascular se refiere. Lejos queda la familia (sólo un 7 % la cita) y aún más lejos, las redes sociales (mencionadas por un 3 %).

Los tiempos de espera abarcan otro campo de la encuesta. A escala europea, el 55 % de los pacientes deja pasar varias semanas antes de consultar, lo que compromete el diagnóstico precoz, y por extensión, un tratamiento adecuado. Recuerda Daiichi Sankyo que “el 80 % de las muertes prematuras por enfermedad cardiovascular son prevenibles”.
Y son las mujeres las que esperan más. Frente al 28 % de los pacientes varones que esperan más de seis semanas, un 40 % de mujeres.
Abandonar tratamientos
También llama la atención que el 17 % de los varones encuestados y el 16 % de las mujeres opina que seguir los tratamientos es relevante.
Tan pequeños porcentajes retrata un reto pendiente: la adherencia al tratamiento por parte de los y las pacientes. Dice el sondeo que un 44 % de pacientes de enfermedades cardiovasculares no lo sigue hasta el final. Sorprende que casi un 68 % de las personas que han sufrido un infarto abandona la medicación a lo largo del primer año.
Pensando en el futuro, la encuesta pone énfasis en el papel que nuevas herramientas tecnológicas pueden jugar en el autocuidado: el 46 % de los encuestados españoles considera útiles las aplicaciones digitales. En el plano europeo, casi la mitad de los pacientes entrevistados (46%) estaría dispuesto a usar soluciones basadas en inteligencia artificial.
