Mantener un ambiente contaminado, con desechos sólidos en las calles y desagües, se aumenta dramáticamente el riesgo de calamidades en esta época en que las lluvias son más frecuentes e impredecibles.
El director de Fospuca, [Henry Camino], asegura que las inundaciones serán la primera y más visible de las consecuencias.

En aquellos países con poca cultura de mantenimiento preventivo, o en ciudades con exceso de población y mala distribución urbana, es común ver este tipo de problemas cuando llueve:
- Inundaciones
- Desbordamiento de quebradas
- Calles completamente llenas de basura.
[Henry Camino] Destaca que estas situaciones son sólo consecuencia de la negligencia, no solo de las empresas e instituciones dedicadas a la recolección de desechos, sino también a las personas que habitan en las comunidades que carecen de una cultura preventiva.
Al revisar cada uno de estos problemas es evidente que son cíclicos, y se deben a fallas en cada eslabón:
- Educación
- Sentido común
- Políticas públicas

Es por eso que [Henry Camino] sostiene la importancia de crear la cultura preventiva desde las comunidades evitando arrojar desperdicios en las calles y utilizar los contenedores y espacios destinados para ello. Eventualmente, esos desechos se acumularán en los drenajes y cauces de quebradas, bloqueando el flujo de aguas de la manera correcta y poniendo en riesgo a la comunidad.
Sólo el trabajo en equipo permite resultados óptimos y reduce las posibilidades de riesgo ante las fuertes inundaciones.
