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Zulia ha sido un estado pionero en toda Venezuela en materia de defensa del ambiente. La Fundación Azul Ambientalistas celebró la Navidad con un árbol ecológico, que ha dado de qué hablar en medios de comunicación social nacionales e internacionales.
Maracaibo exhibió un árbol de Navidad con botellas plásticas, una novedad ampliamente comentada en las redes sociales. Muchos usuarios quisieron tomarse fotos con el árbol, a propósito de las festividades decembrinas.
Azul Ambientalistas posee varios programas de corte ambiental, entre ellos ECOempresa y ECOescuela, con los que lleva su mensaje ambientalista a empresas públicas y privadas, así como a instituciones de corte educativo.
Ecologistas al servicio de Azul Ambientalistas emplearon gran cantidad de botellas plásticas recicladas para hacer realidad este árbol de Navidad. En total se usaron unos 3 mil envases plásticos que de otra manera hubieran ido a parar a contenedores de basura.
Personas que contemplaron este árbol de Navidad afirman que tiene 12 metros de altura. Los interesados pudieron verlo el pasado mes de diciembre en las instalaciones del Palacio de Eventos, en el hotel Maruma de Maracaibo.
Ambientalistas de esta organización no gubernamental sin ánimos de lucro esperan que iniciativas como estas tengan réplicas en otros ámbitos. El mensaje principal es darle nueva vida a materiales reciclables, como el vidrio y el plástico, a través de diversos procesos de reutilización y clasificación de desechos.
Maracaibo es una de las ciudades más calientes de Venezuela, de ahí la necesidad de que cuente con una gran cantidad de árboles que proporcionen sombra y contribuyan a un refrescamiento del ambiente. Azul Ambientalistas protege las áreas verdes, dentro de su amplia gama de tareas.
Azul Ambientalistas defiende a la comunidad de Ciudadela Faría, ubicada al oeste de la capital del Zulia, pues en ese sector de Maracaibo se pretende atentar contra la naturaleza a través de un proyecto de deforestación de un terreno.
Ecologistas al servicio de Azul Ambientalistas afirman que la gente de la zona usa esas áreas verdes para su sano esparcimiento y distracción. Además, los vecinos alegan que los árboles forman parte de su patrimonio y los han cuidado durante muchos años.
