Noti-RSE
En el siglo XV, según dicen los habitantes de Marruecos las casas de piedra empezaron a teñirse de azul y las causas se desconocían.
Hoy todas las ciudades «afectadas» lucen ese color en sus infraestructuras: “Hemos intentado, con investigaciones en varias universidades, localizar la planta con la que hace seis siglos se lograba este color, pero ha sido imposible”, dijo un guía turístico marroquí. El pigmento de esa época se ha reproducido por procedimientos químicos, lo que ha hecho evitar el uso de pinturas de distintos colores.

El turismo en esta región se ha estado reinventando, al punto que existen políticas de desarrollo sustentable; cuidado del agua; consumo de energía; y hasta formas para usar productos de limpieza e higiene. La Construcción Ecológica del país es un fenómeno en pleno ascenso.
Dentro de las medidas medioambientales que se han tomado para hacer de Marruecos un oasis, se intenta reducir la temperatura del agua (en Banyan Tree no exceden de los 60º, “suficiente para matar la bacteria legionella”) y trabajar con sistemas que permitan ser ecologistas y atractivas, al mismo tiempo, para los turistas.
Según Eirka Albert, experta en lujo sostenible, es difícil lograr ofrecer lujos sin altos consumos de energía, ya que requiere de constantes innovaciones tecnológicas, por ende, los costos de estadía de los visitantes puede ser más cara.
Al final, gracias a acuerdos con la Unión Europea el norte del sello Ecolabel, le desvela al viajero algunas verdades sobre las novedades hoteleras, en el aspecto ambiental: Se le da a conocer que al menos el 50% de la energía eléctrica viene de fuentes renovables, la ducha suelta máximo 9 litros de agua por minuto y no se usan productos como gorros de baño para evitar acumular desperdicios.
