Carmen Fernández relata su historia de superación del cáncer de mama. Se lo le diagnosticaron a los seis meses de finalizar su vida laboral, cuando su futuro estaba repleto de planes: “El cáncer de mama no me ha frenado, sigo haciendo lo que yo quería hacer en mi jubilación”.
Carmen Fernández en la sede del Grupo Español de Pacientes con Cáncer. Hace 9 años superó un cáncer de mama. EFE/María Abad
Nueve años después de este diagnóstico, Carmen se considera una de las mujeres que puede hablar de superación del cáncer de mama.
“Cuando voy a revisiones no paso miedo, no me pongo nerviosa, aunque piense que se puede repetir no le tengo miedo a esa situación”. Y nos lo cuenta en el Día Mundial de la Salud.
Ella forma parte de más del 80 % de pacientes de cáncer de mama que sobreviven a los cinco años del diagnóstico, uno de los tumores con mayor tasa de supervivencia.
Y este avance se debe, explica la oncóloga Isabel Echavarría, secretaria científica de la Sociedad Española de Oncología Médica (SEOM), tanto a los programas de detección precoz, las mamografías, “que han ayudado a diagnosticar tumores más pequeños que se puedan curar”, así como a terapias innovadoras específicas para cada uno de los tres tipos de cáncer de mama, además de contar con plataformas genómicas que determinan quienes necesitan quimioterapia y quienes no, son tratamientos más personalizados.
Estos grandes pasos de los últimos veinte años, junto a los quirúrgicos, propician menos recaídas en los casos de enfermedad localizada y, por tanto, se puede considerar la curación.
El tratamiento de Carmen para la superación del cáncer de mama
Carmen Fernández no abandonó la ilusión por su nueva vida a pesar de que tuvo que hacer un paréntesis de “un año largo” para el tratamiento contra dos tumores en la misma mama que requirió una mastectomía o extirpación total.
Después recibió quimioterapia y radioterapia y los cinco años posteriores tomó a diario un medicamento hormonal para evitar que el cáncer se reprodujera.
También se reconstruyó el pecho, aunque la prótesis le ha ocasionado algunos problemas que le hicieron pasar por quirófano en un par de ocasiones: “Aunque no es tu pecho, te da seguridad y comodidad”, afirma.
Vídeo EFE/María Abad
La calidad de vida sí importa
Los avances contra el cáncer han aumentado la supervivencia, aunque en ocasiones los tratamientos provocan efectos secundarios que afectan a la calidad de vida de las pacientes.
Por eso, es importante hablar de las secuelas con el especialista para saber cómo mitigarlas: “Hay pacientes que pueden llegar a suspender la hormonoterapia por los efectos secundarios y es algo en lo que tenemos trabajar para evitarlo” ya que el fin es atajar las posibles recaídas, advierta la oncóloga.
Todavía hay un porcentaje de casos de cáncer de mama que cursan con metástasis, casos en los que no se puede hablar de curación.
“Tenemos que seguir avanzando en tratamientos que permitan que estas pacientes vivan más y vivan bien, con calidad de vida. Hay cada vez más tratamientos más efectivos y menos tóxicos, pero queda mucho por hacer”, apunta la también especialista en el Servicio de Oncología Médica del Hospital General Universitario Gregorio Marañón de Madrid.
Pero también cada persona puede contribuir a evitar el cáncer con estilos de vida saludable que eviten el sobrepeso y el sedentarismo con dieta saludable, ejercicio regular o no consumir tabaco y alcohol, aunque hay otros factores, como el genético, que nos vienen dados.
“La prevención es mucho mejor que el mejor tratamiento”, insiste la doctora Isabel Echavarría.
Entre los hábitos de Carmen figura el ejercicio, que está demostrado que reduce el riesgo de recaída. Por eso, cada semana acude a sus clases de pilates en la sede del Grupo Español de Pacientes con Cáncer (GEPAC).
“Vengo a mis clases con mis compañeras, hacemos ejercicio y nos desahogamos, pero tampoco quiero estar pensando continuamente, quiero borrarlo ya”, comenta la ex paciente que resume así su historia de superación del cáncer de mama.
