
Noti-RSE
Julio y agosto son algunos de los meses más esperados del año, sin embargo, las vacaciones pueden ser sinónimo de sobrepeso y enfermedades gastrointestinales si se cambia bruscamente el régimen alimenticio.
Personas que abandonan momentáneamente el ritmo de trabajo habitual tienden a ingerir una mayor cantidad de alimentos y a entregarse al sedentarismo, por lo que es bastante probable que lleguen unos kilos de más y la buena salud deje de hacer compañía.
Enfermedades cardiovasculares son muy comunes entre quienes tienen un peso superior al recomendado, además de una tensión arterial alta. Estudios internacionales demuestran que el sobrepeso y la obesidad son un problema de salud pública en la mayoría de los países, que afecta por igual a grandes y chicos.
Rutinas de ejercicios, por breves que sean, podrían ayudar a mantener el peso ideal durante las vacaciones. Es tiempo propicio para salir a caminar, trotar o montar en bicicleta. Los dulces y comidas con gran cantidad de calorías deben hacerse a un lado para darle paso a los alimentos nutritivos, ricos en fibra y proteínas.
Expertos también recomiendan no limitarse únicamente a frutas y verduras, pues deben tomarse en cuenta los alimentos de todos los grupos nutricionales. La cantidad de comida debe ser proporcional a los requerimientos calóricos de cada persona.
