En los últimos años han pasado por mis manos decenas de auriculares inalámbricos (como los Bose QuietComfort Earbuds), muchos de ellos prometiendo lo mismo —una buena cancelación de ruido, un diseño diferencial y una experiencia ‘premium’ a un precio contenido—. Y los Nothing Ear (a) no son una excepción.
Claves de los Nothing Ear (a): análisis tras varias semanas de uso real
Los he probado durante las últimas semanas, y esto es lo que más me ha gustado (y también lo que menos me ha convencido en el día a día).
Un diseño que va más allá de la estética
Nothing ha construido su identidad alrededor del diseño transparente, y los Ear (a) siguen esa línea con coherencia. Pero más allá de lo visual, lo interesante es cómo ese diseño influye en el uso.
En mi caso, los he utilizado durante largas jornadas de trabajo en casa, alternando entre videollamadas y escritura, y también en desplazamientos en transporte público o caminando por la ciudad. El estuche es ligero, fácil de abrir con una mano, y los auriculares se colocan rápidamente con un ajuste cómodo y estable. Incluso después de moverme bastante o caminar a buen ritmo, se mantienen en su sitio sin sensación de inseguridad.
Cancelación de ruido: suficiente para el día a día
Uno de los puntos donde más suelo poner a prueba unos auriculares es la cancelación activa de ruido (ANC). No porque busque el silencio absoluto, sino porque, sobre todo cuando trabajo, necesito aislarme lo suficiente para concentrarme sin desconectarme por completo del entorno.
En los Ear (a), la cancelación funciona bien con el zumbido de un ventilador, el ruido constante del tráfico o el murmullo de una cafetería, que se reducen de forma notable. Ahora bien, no alcanza el nivel de modelos más caros. En el metro, por ejemplo, los ruidos más intensos siguen filtrándose ligeramente, algo que se nota especialmente en trayectos largos.
Calidad de sonido equilibrada para estudiar y trabajar
Aquí es donde los Ear (a) me sorprendieron más. No buscan impresionar con graves exagerados ni con perfiles artificiales: el sonido es bastante equilibrado, lo que los hace especialmente cómodos para sesiones largas, sobre todo en contenidos centrados en la voz.
Los he usado para escuchar audiolibros durante horas, revisar grabaciones de entrevistas e incluso seguir algunos cursos online. Las voces se escuchan claras, sin fatiga auditiva, lo que marca la diferencia cuando pasas varias horas con auriculares puestos.
Para música cumplen bien, aunque no están pensados para audiófilos. En géneros complejos o con muchos matices se percibe que están en una gama media, aunque ofrecen una experiencia más que correcta para la mayoría de usuarios.
Llamadas y videollamadas
Uno de los usos más intensivos que les he dado ha sido en videollamadas. Aquí el rendimiento es bueno, aunque con matices. En interiores tranquilos, mi voz se escucha clara y sin problemas durante reuniones largas o clases online. Sin embargo, en exteriores o con ruido de fondo (por ejemplo, una calle con tráfico), aunque la voz sigue siendo comprensible, pierde naturalidad y algo de nitidez, algo a tener en cuenta si necesitas comunicarte con frecuencia en movimiento.
Autonomía en el uso real
La batería es otro aspecto donde los Ear (a) cumplen sin destacar especialmente. He podido usarlos durante varias sesiones de trabajo sin preocuparme demasiado por cargarlos. El estuche, además, permite recargarlos varias veces sin problema, lo que facilita su uso continuo a lo largo del día sin generar ansiedad por la batería.
No todo es perfecto: aspectos a mejorar
Hay dos puntos donde creo que los Nothing Ear (a) pueden mejorar. El primero es la cancelación de ruido en entornos exigentes. Como comentaba antes, en transporte público o espacios muy ruidosos se quedan un paso por detrás de modelos más avanzados en aislamiento.
El segundo es el rendimiento del micrófono en exteriores. Para un uso casual está bien, pero si tu trabajo implica comunicarte constantemente en entornos cambiantes, notarás esa limitación en la claridad de la voz.
Nothing Ear (a): análisis tras varias semanas de uso real
- DURACIÓN DE LA BATERÍA: Nuestros ingenieros han integrado dos baterías principales para ofrecer hasta 135 horas de autonomía, es decir, más de cinco días de reproducción. Un chipset de doble núcleo mantiene la Cancelación Activa de Ruido impulsada por IA a pleno rendimiento durante más de 75 horas con una sola carga.

