La solidaridad empresarial no se detiene pese a la pandemia

La solidaridad empresarial no se detiene pese a la pandemia

Comunidades Noti-RSE RSE-Venezuela

Ante la actual crisis humanitaria que vive Venezuela, el emprendimiento, una vez más, decide sumar puntos a favor de la asistencia. Y es que en esta ocasión, los proyectos nombrados como “Programa Coromoto 2020” y “Alimenta la solidaridad” recibieron alimentos con el objetivo de beneficiar a más de 500 personas mediante el aporte ejecutado por La Montserratina, ayudando así a los más desposeídos.

La empresa, que tiene 70 años de experiencia en la elaboración de productos parrilleros, continuó su aporte a través de su política de responsabilidad social empresarial, orientando su donación hacia productos de alto valor nutricional, como la morcilla, para “de esta manera colaborar con la alimentación y nutrición de aquellos que están pasando por circunstancias difíciles”, señaló Carlos Cervantes, gerente de mercadeo de La Montserratina.

Según informó Cervantes, la primera organización no gubernamental que recibió el aporte de la marca de embutidos fue el programa Coromoto 2020, que nació en marzo de este año con el fin de ayudar a personas afectadas por las medidas de distanciamiento social generadas por la pandemia del Covid-19 a fin de resguardar la salud de estos. La donación llegó a las comunidades a través de kits de comida conformados por al menos seis productos alimenticios.

La solidaridad empresarial no se detiene pese a la pandemia

Mario González, coordinador general del programa, explicó que ya suman más de 3.500 kits de alimentos donados en Caracas, gracias al apoyo de industrias privadas como La Montserratina, el esfuerzo de al menos 60 voluntarios y a la ayuda de las 16 vicarias de la Iglesia Católica, sin olvidar al personal de los centros educativos, que son punto de recolección.

“Queremos que la empresa privada forme parte de nuestro proyecto como lo ha hecho La Montserratina, y así, seguir sumando esfuerzos para enfrentar la difícil situación que vivimos por la falta de trabajo, de ingresos familiares y donde más del 90% de los hogares venezolanos están en situación de pobreza”, asegura González.

Por su parte, Cervantes añadió que la ayuda no se detuvo ahí, debido a que la organización que él representa también pensó en los más pequeños y entregó una donación al proyecto Alimenta la Solidaridad, que actualmente ofrece una comida diaria a más de 14.000 niños, en 14 estados del país, a través de 214 comedores ubicados en sectores populares.

La solidaridad empresarial no se detiene pese a la pandemia

Asimismo, Andrea Varvaro, gerente general de la ONG mencionada manifestó que con el proyecto se busca ser un modelo de corresponsabilidad, en el que todos aporten, debido a que desde sus inicios creen en el empoderamiento comunitario, involucrando principalmente a los padres de los niños que tienen necesidades.

“Estamos enfocados en atender a los pequeños en riesgo de sufrir de desnutrición, desde que están en el vientre de su madre hasta los 12 años de edad, en un trabajo conjunto y gracias a la producción local, la contribución de los particulares, de las empresas y de la diáspora venezolana”, aseguró.

Con esto se puede decir que el objetivo de las organizaciones privadas y no gubernamentales sigue en el objetivo de retribuir y beneficiar a todos los entes de la sociedad que son impactados por la actual situación que vive Venezuela.