El papa Francisco, ingresado desde hace 19 días por una neumonía bilateral, se mantiene estable tras las dos crisis de insuficiencia respiratoria aguda de ayer.
Rezos a los pies de la estatua de Juan Pablo II a la entrada del Hospital Gemelli de Roma, donde está hospitalizado el Papa Francisco.
EFE/EPA/RICCARDO ANTIMIANI
“En la jornada de hoy las condiciones clínicas del Santo Padre se han mantenido estables. No ha presentado episodios de insuficiencia respiratoria ni broncoespasmo”, informó la Santa Sede en su boletín diario desde el ingreso del papa por neumonía bilateral.
Además, no ha presentado fiebre y ha estado “en todo momento consciente, colaborando con las terapias y orientado”.
El pronóstico continúa siendo “reservado”, es decir, que los médicos no especifican la evolución del cuadro clínico.
Durante la jornada ha alternado la oración y el reposo -en los días anteriores el Vaticano había hecho saber que había trabajado en la firma de algunos documentos y nombramientos- y también ha recibido la Eucaristía.
Francisco, de 88 años, se encuentra ingresado en el hospital Gemelli de Roma desde el pasado 14 de febrero por una bronquitis con infección polimicrobiana a la que se sumó una neumonía bilateral.
Este lunes había sufrido dos duros episodios de insuficiencia respiratoria aguda causados por “una importante” acumulación de mucosidad dentro de los bronquios, que le crearon espasmos.
Por ello se le practicaron dos broncoscopias, para poder aspirar esas secreciones que sus médicos consideran consecuencia directa de la neumonía, ya que son producidas por los pulmones para facilitar la expulsión de las bacterias.
Fuentes vaticanas apuntan que los médicos que le atienden en el apartamento pontificio de la décima planta del Gemelli creen que estas crisis podrían volver a repetirse.
“Su situación es aún compleja”, insisten, apuntando que la insuficiencia renal diagnosticada al inicio de su hospitalización se considera ya pasada.
En apenas diez días, Francisco ha sufrido cuatro crisis: las dos por acumulación de mucosidad en los pulmones de este lunes, otra respiratoria asmática el día 22 de febrero y el 29 otra “aislada” por un broncoespasmo que le causó también vómito.

Así es una neumonía bilateral como la del papa
Tras el ingreso del papa, en EFEsalud hemos consultado a la presidenta de la Sociedad Catalana de Neumología, Carmen Monasterio, sobre la neumonía bilateral y la infección polimicrobiana que padece el pontífice. Todo ello en un contexto de bronquiectasias y bronquitis asmática.
La también neumóloga del Hospital Universitario de Bellvitge de Barcelona señala que la infección polimicrobiana, causada por varios gérmenes, como virus, bacterias u hongos, “es muy frecuente en personas que tienen una patología respiratoria de base, sea asma, bronquitis, bronquitis asmática o bronquiectasias”.
Las bronquiectasias, explica la neumóloga, son dilataciones de los bronquios, que causan una acumulación mayor de mucosidad y más gérmenes de la cuenta. Es decir, pueden ser un foco de infecciones de repetición.
Monasterio, miembro de la Sociedad Española de Neumología y Cirugía Torácica (SEPAR), abunda en que una neumonía bilateral es un término “inespecífico” y lo explica.
“Una neumonía quiere decir que la infección ha ido más abajo, no ya a los bronquios, que son los conductos que van hacia los alvéolos, sino ya en los alvéolos, que es la parte más lejana de los bronquios, donde se hace el intercambio de gases, es decir la parte más importante del pulmón para hacer la función de la respiración”, expone la neumóloga.
Neumonía bilateral, como la del papa, “simplemente quiere decir que no está solo en una parte de un pulmón, sino que está en los dos pulmones”, por lo es que más extensa y “normalmente más grave”.
Monasterio precisa que la neumonía bilateral puede ser infecciosa puramente, causada por un virus para lo cual no habría un tratamiento específico, o por bacterias. Pero también podría ser que la neumonía fuera inflamatoria como reacción a una infección.
“Tal como lo enfocan, muy posiblemente es una neumonía por los microbios que ha tenido hasta ahora, pero a lo mejor puede haber más posibilidades que sean cuadros más complicados, difíciles de tratar o con más posibilidades de complicaciones. Con la información que tenemos hay que ser prudente, pero hay diferentes posibilidades”, afirma la presidenta de la Sociedad Catalana de Neumología.
