Guía para pacientes hemato-oncológicos

Salud

La guía para pacientes hemato-oncológicos ofrece recomendaciones integrales para tratar el dolor asociado con cánceres de la sangre. Aborda el manejo del dolor en diferentes etapas del tratamiento desde un enfoque multidisciplinar para mejorar la calidad de vida de los pacientes.

"No aceptes cualquier dolor", guía para pacientes hemato-oncológicos


Imagen extraída de la guía del dolor de la Fundación Josep Carreras contra la Leucemia.

La Fundación Josep Carreras contra la Leucemia, en colaboración de la Fundación Grünenthal, ha publicado una guía para pacientes hemato-oncológicos.

La iniciativa, denominada «El dolor en el paciente hemato-oncológico: antes, después y durante el tratamiento», ofrece recomendaciones para el manejo del dolor asociado a enfermedades hematológicas cancerígenas en las diferentes etapas del tratamiento. También pretende cubrir el nivel emocional que supone padecer una patología de este tipo, así como el impacto psicológico que tiene en los pacientes.

Una enfermedad hematológica

Los cánceres de la sangre tienen sus particularidades. Las leucemias, linfomas o el mieloma múltiple, entre otras, cuentan con distintos tratamientos y retos que los tumores sólidos. Estos, sin embargo, también pueden presentarse en algunos casos, como en los linfomas.

La guía para pacientes hemato-oncológicos pretende servir como hoja de ruta clara para abordar el dolor que acompaña a estas enfermedades. Así, enfatiza la necesidad de un enfoque diferenciado y especializado en estas enfermedades.

Guía pacientes hemato-oncológicos.
Imagen extraída de la Guía para pacientes hemato-oncológicos de la Fundación Josep Carreras contra la Leucemia.

Guía para pacientes hemato-oncológicos: Sobre el dolor

La guía para pacientes hemato-oncológicos comienza del siguiente modo: «El dolor es uno de los síntomas más comunes de los pacientes de cáncer y, a menudo, tiene un efecto negativo sobre el estado funcional de la persona y su calidad de vida». Así, desde el inicio se plasma la intencionalidad de la misma y se recuerda a los pacientes que no deben aceptar el dolor como parte normal del cáncer.

En el documento se afirma que del 20 % al 50 % de los pacientes de cáncer sufren algún tipo de dolor y que cerca del 80 % de los pacientes de cáncer avanzado lo califican de «dolor intenso».

«El dolor puede venir determinado por el propio cáncer, por la administración de pruebas y tratamientos y/o por los efectos secundarios adversos a algunos fármacos. Además, el dolor puede manifestarse de diversas formas, como un dolor crónico, constante, agudo, sordo… y en diferentes intensidades. En este último caso, la intensidad del dolor que sientes depende de varios factores, incluido el tipo de cáncer que tienes, cuán avanzado está, dónde está situado y tu tolerancia al dolor», se expone en el informe.

Sin embargo, recuerdan también que muchos de los dolores que puede experimentar el paciente son manejables y que controlándolos pueden mejorar exponencialmente su calidad de vida.

Guía para pacientes hemato-oncológicos: El dolor es posible abordarlo

La guía para pacientes hemato-oncológicos aborda el dolor desde distintas perspectivas. De este modo, encontramos materiales para el abordaje del dolor antes del diagnóstico, después del mismo, durante el proceso de tratamiento agudo y a largo plazo (en la larga supervivencia).

Además, se enfatiza que muchos dolores son manejables, destacando la importancia de controlar el dolor para mejorar la calidad de vida. Recomienda no solo medicamentos, sino también una alimentación adecuada y ejercicio físico para aliviar el dolor, además del soporte emocional especializado para gestionar el miedo y la incertidumbre.

Multidisciplinariedad

En la guía para pacientes hemato-oncológicos se insta a los pacientes a consultar a sus médicos para ser derivados a nutricionistas y fisioterapeutas para que evalúen qué dieta y ejercicio son apropiados para mejorar su situación. Conocemos la importancia del ejercicio durante el tratamiento oncológico. Uno de los beneficios es que previene que la densidad ósea puede disminuir, conduciendo a la osteoporosis.

Ana Martins, presidenta de la Fundación Grünenthal, destaca la relevancia de que instituciones como la Fundación Josep Carreras contra la Leucemia “dediquen su conocimiento y esfuerzos en elaborar publicaciones como esta en las que se recogen recomendaciones e información para ayudar a estos pacientes a afrontar los episodios de dolor en las diferentes fases del tratamiento, así como testimonios de pacientes que pueda servirles de ayuda en su día a día”.

Alexandra Carpentier, responsable de Experiencia del Paciente de la fundación, subraya la importancia de informar al hematólogo sobre el dolor, evitando que los pacientes asuman que es «normal» en el cáncer.

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