“Hablemos de sexualidad” es el nuevo proyecto del Colegio de la Psicología de Madrid cuyo objetivo es prevenir problemáticas y acabar con los estigmas que rodean a la sexualidad, mediante actividades que se desarrollarán a lo largo del año con información científica de calidad y rigurosa.
Imagen del proyecto “Hablemos de sexualidad”. Foto cedida por el Colegio Oficial de la Psicología de Madrid
La adicción a la pornografía, los abusos sexuales y las infecciones de transmisión sexual (ITS) son algunos de los temas que se han tratado en el proyecto “Hablemos de sexualidad” presentado por José Antonio Luengo, decano del Colegio de la Psicología de Madrid.
Esta iniciativa tiene como objetivo prevenir los problemas y acabar con los estigmas que rodean la sexualidad, siendo la psicología uno de sus pilares fundamentales.
A lo largo de los próximos meses, se celebrarán jornadas, mesas redondas, debates y otras actividades dónde intervendrán expertos y colectivos implicados en diferentes temas relacionados con la sexualidad.
Para Alejandro Villena, psicólogo, sexólogo y coordinador técnico del proyecto la educación afectivo-sexual es fundamental para la prevención de numerosas problemáticas en materia de sexualidad y necesaria de abordar para vivir un sexo sano, libre e igualitario.
El acto de presentación de este proyecto ha contado con la presencia de Daniel Ribero, exadicto a la pornografía; Candela Gómez, víctima de abuso sexual infantil; y Lluna Porta, docente y madre de dos adolescentes que han aportado sus testimonios sobre las diferentes cuestiones tratadas.
El consumo abusivo de pornografía
Según datos de 2023 de un estudio publicado en la revista Pediatría Integral, el 97,3 % de chicos y el 78,33 % de las chicas menores de 18 años consume pornografía, un crecimiento exponencial si se compara con los datos de 2009 (49,2 % en ellos y 7,33 % en ellas)
Además, la edad en la que se produce el primer contacto con la pornografía se sitúa entre los 9 y los 11 años.
“Son numerosos los estudios que asocian el aumento del consumo pornográfico a comportamientos abusivos en la pareja, aumento del sexismo y de los estereotipos de género, mayor probabilidad de ejecutar y recibir violencia, mayores niveles de psicopatología, menor uso del preservativo y conductas de riesgo en relaciones sexuales, indica el psicólogo Alejandro Villena.
Daniel Ribeiro, exadicto a la pornografía de 37 años, explica que comenzó en su adolescencia a consumir pornografía de manera frecuente hasta transformarse en una adicción.
El jóven afirma que el consumo compulsivo le llevó a no ser capaz de mirar a las mujeres sin sexualizarlas y esto casi termina con su relación.
“Desde hace siete años no consumo nada de pornografía”, declara Ribeiro y afirma que gracias al apoyo de su mujer fue capaz de superarlo.
El abuso sexual infantil
De acuerdo con los datos del Ministerio del Interior, en 2022 hubo un incremento del total de los delitos contra la libertad sexual, con las agresiones sexuales (con y sin penetración) y el acoso sexual al alza.
Además, entre el 10 % y el 20 % de la población ha experimentado algún tipo de agresión sexual durante su infancia, según estudios realizados por Save The Children.
Sin embargo, las cifras reales son difíciles de determinar: solo se denuncian el 15 % de los casos y 8 de cada 10 agresiones ocurren en el ámbito doméstico.
Según la Organización de las Naciones Unidas (ONU) son numerosas las secuelas psicológicas, sexuales y emocionales que dejan este tipo de agresiones en la infancia.
Las personas que lo han sufrido presentan un riesgo de suicidio 30 veces mayor que las que no y 16 veces más de probabilidad de ser nuevamente víctima de abusos, señala la ONU.

Candela Gómez, abogada penalista y especialista en delitos sexuales de 31 años fue víctima de abuso sexual infantil continuado desde los nueve años hasta pasada la mayoría de edad por parte de un familiar cercano.
“Mi agresor se encargó de colocarme una mochila en la espalda como el miedo, la culpa y la vergüenza y hacerme creer que todo lo que estaba viviendo era mi responsabilidad”, declara la joven.
Ahora usa su voz para llevar a padres, familias e instituciones las herramientas que ella no tuvo y señala que se debe hacer entender a los niños que su cuerpo es suyo.
Además, en la presentación también se aportaron algunos datos del Centro Nacional de Epidemiología sobre las ITS que indican que 20.000 jóvenes y adolescentes se infectaron de alguna ITS en 2022 y que a nivel nacional hay una creciente tendencia desde 2001.
La importancia de la educación sexual
Según estudios de la fundación FAD Juventud, el 50 % de los jóvenes nunca ha hablado de sexualidad con su familia, el 77 % no ha tratado el tema de la pornografía con sus padres y únicamente el 10 % se siente satisfecho con la educación sexual recibida.
Lluna Porta docente y madre de dos hijos explica que la comunicación abierta con su hijo fue lo que ayudó a que dejara de consumir pornografía a los 17 años, un momento en el que todos sus compañeros de clase veían este contenido a diario.
“Debemos acompañar a nuestros hijos, formarnos y hablar de consentimiento tanto a chicos como a chicas”, explica la docente.
Por estos motivos y en este contexto, el Colegio lanza la iniciativa “Hablemos de sexualidad” y anima a no hacer del sexo un tabú, a establecer una comunicación sana y fluida, a enseñar pedir ayuda y a decir que no.
Todos estos elementos son claves para garantizar una buena educación afectivo-sexual en los hogares.
Este proyecto se suma a los lanzados anteriormente por el Colegio de la Psicología de Madrid como “Hablemos de soledad no deseada” y “Hablemos de suicido” con el fin de afrontar estas problemáticas presentes en la sociedad.
