Un equipo de científicos ha utilizado unas partículas de las plantas para producir una vacuna que combata el poliovirus, que podría representar un enorme avance hacia la erradicación global de la enfermedad.
Los investigadores del John Innes Centre, de Norwich (Inglaterra), utilizaron para este tratamiento innovador un método que se sirve de unas partículas semejantes a los virus (llamadas VLP) -imitadores no patógenos del poliovirus- que crecen en las plantas.
Según este estudio, los genes que transportan la información necesaria para producir esas VLP se infiltran en los tejidos de las plantas, que entonces reproducen grandes cantidades, según reseñó la agencia de noticias Efe.
Las VLP se parecen a los virus pero no son infecciosas y han sido diseñadas biológicamente para que no contengan el ácido nucleico que permite que se repliquen los virus. Esto implica, que imitan el comportamiento de los virus, estimulando el sistema inmunológico para responder sin ocasionar una infección de poliomielitis.
En los últimos 20 años, las plantas han pasado a hacer la competencia a las bacterias y a los cultivos de células de insecto, por ejemplo, como sistema de producción de material farmacéutico.
